Viñaoliva y la aceituna de mesa

En el corazón de la región extremeña, donde la tradición agrícola se entrelaza con la devoción por la calidad, se encuentra Viñaoliva, una cooperativa de segundo grado que ha elevado el cultivo y la producción de aceitunas de mesa a niveles insuperables. Con una profunda conexión con el olivar tradicional y una dedicación meticulosa a la recolección artesanal, Viñaoliva ha emergido como el principal productor de aceitunas en Extremadura, y su historia es un orgullo de la rica herencia agrícola de la región.

Cada aceituna recogida por los agricultores socios de las cooperativas del grupo Viñaoliva es un tributo a su compromiso inalterable con la calidad y la devoción por la labor agrícola. En un mundo donde la producción a gran escala a menudo prevalece, esta cooperativa de segundo grado ha elegido seguir el camino menos transitado, luchando por mantener viva la tradición del olivar y la recolección manual.

El objetivo fundamental de Viñaoliva es la comercialización conjunta de las aceitunas producidas por las cooperativas de Tierra de Barros que forman parte de su grupo. Esto no solo beneficia a los productores al mejorar la rentabilidad de sus producciones, sino que también garantiza un estándar de calidad excepcional. El 100% de su producción se dedica a la aceituna aderezada al estilo español y sevillano, lo que les permite acceder a mercados que de otra manera serían difíciles de alcanzar.

Viñaoliva también se compromete con sus socios de base y valora la forma artesanal en la que trabajan el olivar y cuidan el fruto. Reconocen las dificultades que enfrentan en estos tiempos, como el aumento de costos fitosanitarios, combustibles y energía, la escasez de agua y los desafíos para encontrar mano de obra cualificada.

Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, Viñaoliva sigue adelante gracias al compromiso de sus socios con la calidad y su dedicación al trabajo en el campo. La comercialización se convierte en una oportunidad para recompensar los esfuerzos previos en el campo y generar beneficios a los agricultores.

Viñaoliva no solo tiene un impacto significativo en España, sino que también ha logrado expandirse a nivel internacional, con presencia en países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Francia y el centro de Europa. Sin embargo, enfrentan la dura competencia de aceitunas de terceros países que pueden producir en mayores cantidades. A pesar de estos desafíos, la cooperativa de segundo grado se mantiene firme en su compromiso con la calidad y la tradición.

Socios, la base

Desde Viñaoliva, se expresa un sincero agradecimiento a los socios de base que continúan apostando por sus cooperativas. Esta colaboración no solo fortalece a las comunidades locales, sino que también ofrece oportunidades para combatir la despoblación en las áreas rurales. Es un recordatorio de que el respeto por las tradiciones agrícolas y la calidad pueden ser motores poderosos para el éxito, no solo en el negocio, sino también en la preservación de la identidad cultural y la prosperidad de la región.

Viñaoliva ha demostrado que el liderazgo en la industria no se trata solo de producción, sino de mantener viva la esencia misma de la agricultura tradicional y el compromiso con la excelencia. Su historia es un tributo a la tierra, a la dedicación de sus agricultores y al amor por la aceituna de mesa de excelente calidad que llega a nuestros hogares y mesas.

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