Tribuna Complutense

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Jesús de Miguel – 14 dic 2023 10:58 CET

Este 13 de diciembre se ha celebrado la segunda “Mañana verde complutense”, una edición “libre de carbono”, ya que, como destacó el vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Jesús Gómez Sanz, ha optado por su desarrollo on line. Se trataba de hacer balance de lo “mucho” hecho este año y esbozar algunas de las nuevas líneas de actuación que se pondrán en marcha en el ya inminente 2024. Entre ellas destaca la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental (ESA) 2024-30, cuya primera versión ya está publicada y puesta a disposición en la web de la Universidad Complutense –  para que toda la comunidad complutense pueda conocerla y hacer sus aportaciones antes de su definitiva aprobación.

El vicerrector Jorge Jesús Gómez abrió la Mañana verde repasando las muchas iniciativas desarrolladas en 2023. La primera en nombrar fue la participación de un grupo de estudiantes complutenses, coordinados por el profesor Jorge Resina, en la recién celebrada COP28 de Dubai, donde gracias a una iniciativa del Ministerio de Transición Ecológica, la Iniciativa Generación Clima, presentaron un proyecto de cultivos sostenibles. “Esta presencia de nuestros estudiantes visibiliza el esfuerzo que se hace”, afirmó el vicerrector, quien también mencionó entre las recompensas de ese trabajo la entrada de él mismo, como representante de la UCM, en la ejecutiva de la sectorial de CRUE dedicada a la sostenibilidad o el reconocimiento que la Fundación RSE hizo hace unos pocos meses a la UCM al concederla el premio por su “sustainability action”.

Pero, sin duda, el “notición” del año, como resaltó el vicerrector, es el posicionamiento, por tercer año consecutivo, de la UCM en el GreenMetric University Ranking 2023 como la universidad española más sostenible, ocupando el puesto 35 mundial. Como explicó el profesor Gómez Sanz, la UCM es la única universidad española en el top 50 de un ranking cada vez más exigente, que pone de manifiesto la creciente implicación de las universidades en los temas de medio ambiente y sostenibilidad en todo el mundo. La Complutense ha sido capaz de incrementar este año su puntuación en 75 puntos, según indicó el vicerrector, gracias, sobre todo, al esfuerzo que se ha hecho en recopilar los datos sobre las investigaciones que se llevan a cabo en este campo en las distintas Facultades. “Este resultado también visibiliza el esfuerzo que se hace y nos sirve de acicate para seguir trabajando en esta línea”, valoró.

El vicerrector también se mostró especialmente satisfecho de que, a día de hoy, la UCM sea la única universidad española que cuenta con su huella de carbono de “Alcance 3” registrada. Como explicó, la Complutense contabiliza sus emisiones directas (Alcance 1), como por ejemplo, las emisiones de sus calderas de gas, e indirectas (Alcance 2), como era hasta este año -ya no- una parte de la energía de baja tensión que se utilizaba, de la que no se tenía garantía de que procediera de energías renovables, significando aproximadamente unos  200.000 Kw/h de los más de 79 Gb/h que se gastan y que sí tienen acreditado su origen renovable. También contabiliza las de “Alcance 3”, en las que se incluye la movilidad o, por ejemplo, la utilización de otro tipo de residuos como el papel. La metodología que se utiliza para el cálculo de las emisiones de Alcance 3 es compleja y consiste en establecer un “cálculo convincente”, que es auditado por una empresa autorizada.

En 2022, último año completo medido, la Complutense consiguió reducir todos sus alcances. Las emisiones directas bajaron a 11.394 toneladas, de las 11.887 de 2021, gracias a la nueva central térmica puesta en funcionamiento y a la reducción generalizada del consumo de gas Las indirectas han pasado de 408 Tm a 0, gracias a la explicada acreditación del origen renovable de la parte de energía de baja tensión que el año anterior quedaba por garantizar. Mientras que el cálculo del Alcance 3 también ha tenido una reducción estimada de cerca de 2.000 Tm. También se está reduciendo el consumo eléctrico, que este año ha bajado de 49 a 44 Gb/h, gracias, en buena medida, al acceso que tienen todos los centros -salvo unos pocos por motivos técnicos que se está trabajando en solucionar- a sus datos de consumo en tiempo real.

Y aunque, no influye ni en la huella -ya que el 100 por 100 de la energía que gasta la UCM es como ya se ha indicado de origen renovable– ni en el consumo, el vicerrector también consideró una gran noticia la apuesta por el autoconsumo que se ha hecho este año, con la adjudicación de la instalación de 14 cubiertas solares, que pronto -en la Facultad de Psicología y el polideportivo de Somosaguas de manera inminente- comenzarán a instalarse, pese a la lenta burocracia que hay que seguir para conseguir los permisos de instalación en edificios de protección especial, como son los de Ciudad Universitaria. Para la instalación de las placas solares se ha conseguido captar fondos europeos, que permitirán reducir su periodo de amortización y llegar antes al ahorro previsto de entre 300.000 y 400.000 euros anuales en la factura energética.

Entre otras actuaciones que se han llevado a cabo este año o se están ahora iniciando, el vicerrector destacó el acuerdo con la Fundación Endesa para la recuperación de la biodiversidad en los campus y que va a permitir 7 parcelas con el monte del Pardo y la Dehesa de la Villa, creando corredores verdes. En 2024 comenzará la plantación, y en ello están implicados profesores expertos del área de ecología. También en 2024 está previsto, gracias a un convenio con el Ayuntamiento de Madrid y el Foro de Empresas, lanzar varios servicios reales de economía circular, como la reutilización del aceite usado de las cafeterías en biofuel para los coches oficiales de la UCM, o la reutilización de plásticos para crear mobiliario urbano o bovinas de ABS para impresión 3D. Otros “deberes” para 2024 son: analizar impacto ambiental de los presupuestos; medir la huella hídrica (mostrar los consumos por centros para crear conciencia del buen uso de agua); más renaturalizaciones (plantaciones con enfoque científico); instalar cargadores para coches eléctricos , y captar más fondos europeos para acciones medioambientales y de sostenibilidad.

Mención aparte, merecen las actividades formativas que se han lanzado este año, con numerosos cursos, asignaturas transversales y de libre elección y acciones de sensibilización, así como la puesta en marcha del plan de voluntariado ambiental, al que ya se han inscrito 50 personas.

La Estrategia de Sostenibilidad Ambiental 2024-30

Pero, sin duda, la gran apuesta del Vicerrectorado de Tecnología y Sostenibilidad y de su Unidad de Campus y Medio Ambiente es la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental 2024-30. Como explicó Alejandro Rescia, asesor del Vicerrectorado para biodiversidad y medio ambiente, se trata de la hoja de ruta de la UCM para alcanzar los objetivos de reducción de su huella de carbono al 50% en 2030 y del 100% al 2050. “Objetivos complicados pero que estamos convencidos de que los podemos alcanzar”.

Rescia explicó que las estrategias de sostenibilidad ambiental son una demanda social y política a escala europea, nacional y local debido a la situación ambiental global, especialmente en emergencia climática, pérdida de biodiversidad y contaminación hídrica y atmosférica. La ESA que se ha elaborado –cuya primera versión se puede consultar en la web– y el definitivo que se apruebe tras incorporarse las aportaciones de la comunidad complutense, será el “marco formal para la transición ecológica y la transformación digital de la UCM. Una hoja de ruta para los próximos 7 años para la transformación de la UCM en una institución neutra en emisiones de dióxido de carbono”, concluyó.

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