La Comunidad de Madrid anima a conocer la riqueza de sus tres ciudades monumentales Patrimonio Mundial de la UNESCO

El consejero de Turismo, Cultura y Deporte, Mariano de Paco Serrano, acompañado por los regidores de los tres municipios, ha destacado que Madrid “es una de las regiones de España con mayor número de bienes con protección por parte de la UNESCO”. “Esto es un aval importantísimo a la hora de afrontar la promoción turística a nivel internacional para ser garantía de éxito”, ha añadido.

Desde el siglo XV, Alcalá de Henares es un destino europeo de turismo cultural y de aprendizaje del idioma español. Resulta imprescindible recorrer su centro histórico, el Corral de Comedias, uno de los más antiguos que se conservan en Europa, el Museo de la Casa Natal de Cervantes, el Parque Arqueológico Complutum y el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid.

Por su parte, el Real sitio y Villa de Aranjuez, famoso por sus arboledas y sus huertas de fresas y espárragos, fue elegido como lugar de residencia primaveral de la Corona desde los tiempos de los Reyes Católicos por su excepcional enclave paisajístico y la amabilidad de su clima. Pasear por sus jardines y visitar el Palacio Real es uno de sus mayores atractivos junto con la Casa del Labrador y el Museo de Falúas Reales.

Y el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial está considerado el edificio más grandioso de la región y una de las arquitecturas más singulares, no solo de España, sino de todo el Renacimiento europeo. Felipe II lo entendió como símbolo de su proyecto de gobierno, representando el poder absoluto de la monarquía. Carlos III le confirió un sello más cosmopolita y mandó proyectar la población que hoy arropa al gran conjunto monumental. Su trazado urbano se consolidó en el siglo XVIII, conformando una pequeña y acogedora ciudad que vive entre la tradición y la modernidad.

Una de las mejores formas de conocer estas dos últimas localidades es a través de los trenes históricos, el de la Fresa, el segundo más antiguo de España, el de Felipe II y el de Cervantes, que une la capital con Alcalá de Henares. Estos conectan la ciudad de Madrid con Aranjuez y El Escorial y San Lorenzo del Escorial, respectivamente, y ofrecen una experiencia turística que une ocio, cultura y diversión para toda la familia.