Israel-Palestina: No queda casi ni una gota de agua potable en Gaza

La directora del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) advirtió este miércoles de que, sin agua potable, «muchos más niños» morirán pronto a causa de enfermedades.

«El acceso a cantidades suficientes de agua limpia es una cuestión de vida o muerte… los niños de Gaza si acaso tienen una gota para beber», declaró la directora ejecutiva de UNICEF. 

«Los niños y sus familias se están viendo obligadas a utilizar agua de fuentes inseguras que están muy salinizadas o contaminadas. Sin agua potable, muchos más niños morirán de privaciones y enfermedades en los próximos días», añadió Catherine Russell.

La alerta humanitaria se produce tras más de 10 semanas de bombardeos casi constantes del enclave en respuesta a los atentados de terror de Hamás en el sur de Israel, que causaron la muerte de unas 1200 personas y dejaron a más de 240 retenidas como rehenes.

En un intento por escapar de los bombardeos, que han afectado gravemente a las redes de producción, tratamiento y distribución de agua de la Franja, más de 1,4 millones de gazatíes desarraigados han buscado refugio en instalaciones gestionadas por la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA, o cerca de ellas.

Modo supervivencia 

Sin embargo, UNICEF declaró que los niños desplazados recientemente en la gobernación meridional de Rafah sólo disponen de 1,5 a dos litros de agua al día, y que los servicios de abastecimiento de agua están «al borde del colapso». «Sólo para la supervivencia, el mínimo estimado es de tres litros al día».

Tan alarmante como la falta de agua potable, son los «cientos de miles» de desplazados, la mitad de ellos niños, que también siguen «necesitando desesperadamente» alimentos, refugio, medicinas y protección, subrayó la agencia.

Al menos el 50% de las instalaciones de agua, saneamiento e higiene que proporcionan servicios básicos, han resultado dañadas o destruidas en Gaza, mientras UNICEF advierte de que el impacto de esta situación en los niños es especialmente preocupante porque son más susceptibles a la diarrea, las enfermedades y la desnutrición.

«Las autoridades ya han registrado casi 20 veces el promedio mensual de casos de diarrea registrados entre los niños menores de cinco años, además del aumento de casos de sarna, piojos, varicela, erupciones cutáneas y más de 160.000 casos de infección respiratoria aguda«, añadió.

Esfuerzos de socorro

Desde el comienzo de la crisis, UNICEF y sus aliados han suministrado combustible para el funcionamiento de pozos, plantas desalinizadoras, transporte de agua en camiones cisterna y gestión de residuos y aguas residuales, además de agua embotellada y contenedores de agua para más de 1,3 millones de personas.

Además, han distribuido más de 45.000 bidones junto con al menos 130.000 kits de higiene familiar, que incluyen productos de salud e higiene menstrual y cientos de miles de barras de jabón.

La agencia subrayó la necesidad de generadores para hacer funcionar las instalaciones de agua y saneamiento, junto con tuberías de plástico para arreglar las cañerías rotas. Sin embargo, se sigue impidiendo su entrada en Gaza debido a las «restricciones de acceso».

«Los constantes bombardeos y las restricciones de materiales y combustible están impidiendo avances críticos», insistió Russell en un tuit.

Primer convoy desde Jordania

El primer convoy con ayuda procedente de Jordania ha conseguido entrar en Gaza con 750 toneladas de alimentos

El convoy de 46 camiones, organizado por el Programa Mundial de Alimentos y una ONG jordana, podría allanar el camino hacia un corredor más sostenible a través de Jordania y permitir la entrega de más ayuda a gran escala. 

«El establecimiento de un corredor a través de Jordania aumentará el flujo de ayuda y eliminará parte de la presión y congestión a las que nos enfrentamos actualmente. Esto nos permitirá asegurar más suministros y tener más camiones en la carretera», dijo el representante del PMA en Palestina, Samer Abdeljaber.

Piden una pausa en los combates

Los informes llegan en medio de un aumento de la presión internacional para que se produzca una nueva pausa en las hostilidades en la Franja de Gaza, con el fin de que se puedan transportar más suministros de ayuda para los más vulnerables.

La primera pausa duró del 24 de noviembre al 1 de diciembre.

El comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, advirtió recientemente de que la gente desesperada «ha empezado a tomar directamente del camión los alimentos por total desesperación y comérselos ahí mismo», mientras que en las redes sociales se han visto grupos de personas deteniendo los convoyes de ayuda y retirando los suministros.

«Dondequiera que mires, está lleno de refugios improvisados. Vayas donde vayas, la gente está desesperada, hambrienta y aterrorizada«, declaró Lazzarini a los periodistas en Ginebra.

Citando a las autoridades sanitarias de Gaza, UNRWA dijo en su última actualización sobre la crisis que más de 19.450 palestinos han sido asesinados en las hostilidades según las autoridades sanitarias y «alrededor del 70% son mujeres y niños«.