Israel-Palestina: La ONU pide un aumento urgente de la ayuda en medio de un nuevo éxodo masivo a Rafah

En Gaza, al menos 100.000 desplazados han llegado a Rafah en los últimos días, según informaron este viernes los trabajadores humanitarios de la ONU, empeorando las ya terribles condiciones en la parte meridional de la Franja.

«Una población traumatizada y exhausta» está siendo «hacinada en un trozo de tierra cada vez más pequeño», advirtió este viernes en la plataforma social X el coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths.

Pero persisten serios obstáculos para hacer llegar más ayuda a los necesitados en medio de los incesantes bombardeos israelíes y los intensos combates sobre el terreno.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) citó informes de las autoridades sanitarias de Gaza según los cuales la mitad de las mujeres embarazadas que buscan seguridad en los refugios de la Franja sufren sed, desnutrición y falta de atención médica. Además, faltan vacunas para los recién nacidos y uno de cada dos niños desplazados se enfrenta a la deshidratación, la desnutrición y la enfermedad.

Alrededor de 1,9 millones de gazatíes, el 85% de la población de Gaza, se han desplazado internamente desde el inicio de las represalias israelíes tras los ataques de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre.

Grave hacinamiento

Según OCHA, la última oleada de desplazamientos se ha debido a la intensificación de las hostilidades en la ciudad meridional de Jan Yunis y en Deir al Balah, en el centro de Gaza, así como a las órdenes de evacuación emitidas por el ejército israelí. 

Hace unos diez días ya se estimaba que Rafah era la zona más densamente poblada de Gaza, superando las 12.000 personas por kilómetro cuadrado, lo que supone una densidad mayor que la de la ciudad de Nueva York. 

El acceso de la ayuda es insuficiente

A pesar de una resolución del Consejo de Seguridad adoptada la semana pasada en la que se pidió un aumento de las entregas de ayuda a Gaza, el acceso a las personas necesitadas ha seguido siendo abrumadoramente insuficiente. 

Sólo 76 camiones entraron en Gaza desde Egipto a través del paso fronterizo de Rafah el jueves, «muy por debajo de la media diaria de 500 camiones cargados (incluyendo combustible y mercancías del sector privado) que entraban cada día laborable antes del 7 de octubre», señaló OCHA.

«¿Crees que es fácil hacer llegar ayuda a Gaza? Piénsalo otra vez», escribió Griffiths, en la red social X este viernes, enumerando los impedimentos a los que se enfrentan los trabajadores humanitarios que trabajan para ayudar a la población de la Franja, entre ellos «tres capas de inspecciones antes de que los camiones puedan siquiera entrar», insuficientes puntos de entrada, «bombardeos constantes» y carreteras dañadas.

«Esta es una situación imposible para la población de Gaza y para quienes intentan ayudarla. Los combates deben terminar«, insistió.

La semana pasada, el Secretario General de la ONU, António Guterres, afirmó que «una operación de ayuda eficaz en Gaza requiere seguridad; personal que pueda trabajar en condiciones de seguridad; capacidad logística; y la reanudación de la actividad comercial». 

«Estos cuatro elementos no existen», concluyó.

Carrera contrarreloj para llevar alimentos

A pesar de las dificultades, el personal humanitario ha seguido haciendo todo lo posible para ayudar a los desesperados habitantes de Gaza. El jueves, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) distribuyó paquetes de alimentos para 10.000 familias desplazadas en campamentos improvisados en Rafah. 

OCHA informó de que se había identificado a unos 200 líderes comunitarios para que recogieran la ayuda en nombre de las familias circundantes en sus comunidades, y que cada paquete cubría las necesidades alimentarias de una familia durante diez días. 

«Es increíble ver la colaboración entre el equipo y las comunidades en esta carrera contrarreloj para entregar alimentos que salvan vidas en Gaza», escribió en la plataforma social X el representante del PMA en Palestina, Samer AbdelJaber.

La distribución iba a continuar el viernes, después de que las limitaciones de tiempo y de seguridad hicieran que el primer día sólo se llegara al 45% de las personas a las que iba dirigida la ayuda. 

La semana pasada, las organizaciones humanitarias alertaron de que más de uno de cada cuatro hogares de Gaza sufría un hambre de nivel «catastrófico». El riesgo de que se produzca una hambruna en la Franja en los próximos seis meses quedó confirmado por el último informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases, que mostró que toda la población de Gaza, unos 2,2 millones de personas, vive con niveles de «crisis o peores» de inseguridad alimentaria aguda.