Gaza, Consejo de Seguridad, patrimonio inmaterial de la UNESCO, discriminación racial, COP28… Las noticias del viernes

La catástrofe humanitaria de Gaza anuncia el desmoronamiento de la sociedad

En medio de intensos bombardeos que obstaculizan las operaciones de ayuda, los informes sobre el terreno de niños mendigando agua y personas cortando postes telefónicos para obtener leña indicaban que «la sociedad está a punto de desmoronarse», afirmaron este viernes los trabajadores humanitarios de la ONU.

En una carta dirigida al presidente de la Asamblea General, el director de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, advirtió de que la capacidad de la agencia para ejecutar su mandato en Gaza está «gravemente limitada» y que la principal plataforma para la asistencia humanitaria a más de 2,2 millones de personas en Gaza está «al borde del colapso«.

«En mis 35 años de trabajo en emergencias complejas, nunca habría esperado escribir una carta así, prediciendo la muerte de mi personal y el colapso del mandato que se espera que cumpla», escribió Lazzarini. 

Instó a la Asamblea General a poner en marcha un alto el fuego humanitario inmediato, permitir la protección de los civiles y del personal e infraestructuras de la ONU y «proteger las perspectivas de una solución política vital para la paz, la seguridad y los derechos de los palestinos, los israelíes y la región».

Hasta el momento, 133 miembros del personal de UNRWA han muerto en Gaza desde el comienzo de las hostilidades.

El Secretario General António Guterres interviene en la reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación en Oriente Medio, incluida la cuestión palestina.

ONU/Loey Felipe

Guterres: Los ataques de Hamás contraviniendo las leyes de la guerra “no absuelven a Israel”

El Consejo de Seguridad se reunió este viernes después de que el Secretario General de la ONU invocase este miércoles el artículo 99 de la Carta de las Naciones Unidas para que el órgano “presione para evitar una catástrofe humanitaria” aún mayor en Gaza y se una en un llamamiento a un alto el fuego humanitario.

En su intervención, António Guterres hizo una detallada descripción de la situación humanitaria en la Franja, donde más de 17.000 civiles, en su mayoría mujeres y niños, han muerto ya en los bombardeos de Israel, y aseguró que los ataques de Hamás, aún cuando contravienen las leyes de la guerra, “no absuelven a Israel de sus propias violaciones”.

El titular de la ONU advirtió al Consejo de Seguridad de que de continuar la crisis las consecuencias podrían ser devastadoras para la seguridad de toda la región. De hecho, señaló que esas consecuencias se están sintiendo ya en Cisjordania, Líbano, Siria y Yemen.

Añadió que ya no se dan las condiciones para la entrega efectiva de ayuda humanitaria, y existe un alto riesgo de colapso total del sistema de apoyo. 

«Insto al Consejo a que no escatime esfuerzos para impulsar un alto el fuego humanitario inmediato, para la protección de los civiles y para la entrega urgente de ayuda vital», dijo Guterres, recordando también la importancia de la solución de los dos Estados, basada en las resoluciones de la ONU y en el derecho internacional, con Israel y Palestina conviviendo en paz y seguridad. 

Fiestas de invierno del Carnaval de Podence, en Portugal, inscritas en 2019 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

UNESCO/Paulo Sousa

El bolero y el ceviche entran en la lista del Patrimonio Inmaterial de la UNESCO 

El Comité Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, reunido en Botswana del 5 al 8 de diciembre, inscribió 55 nuevos elementos culturales en sus listas

Al finalizar los debates, 45 elementos fueron incluidos en la Lista Representativa de patrimonio cultural inmaterial. Entre ellos se encuentran: el bolero, a iniciativa de Cuba y México; las prácticas y significados asociados a la preparación y consumo del ceviche como una expresión de la cocina tradicional peruana; y Ch´utillos, o Fiesta de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola, celebradas en Potosí, Bolivia.

Además, cuatro elementos fueron añadidos al Registro de Buenas Prácticas de Salvaguardia del patrimonio. Entre ellos se encuentra el programa de protección del Festival cultural y ecológico de la tortuga marina de Armila en Panamá y el de los Bandos y Parrandas de los Santos Inocentes de Caucagua de Venezuela.

Por último, seis elementos fueron añadidos a la lista del patrimonio que requiere medidas urgentes de salvaguardia, entre los que se encuentran las técnicas ancestrales y tradicionales para la elaboración del poncho Para´í de 60 listas, originario de la ciudad de Piribebuy en Paraguay. 

Con estas nuevas inscripciones, 730 elementos culturales de 145 países forman ya parte del patrimonio vivo de la UNESCO. La agencia destacó que, en más de la mitad de las inscripciones de este año, las prácticas culturales se transmiten en el seno de la familia, de generación en generación

Palacio de Gobierno en La Paz, Bolivia.

ONU Bolivia/Hasan Lopez

Bolivia debe agilizar sus reformas judiciales para garantizar la autonomía y la imparcialidad

El Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial publicó este viernes sus conclusiones sobre seis países, entre ellos, Bolivia. 

Las conclusiones contienen las principales preocupaciones y recomendaciones del Comité sobre la aplicación de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, así como aspectos positivos. 

En este contexto, el Comité expresó su preocupación por los persistentes problemas estructurales del sistema de justicia de Bolivia, como la falta de independencia, el presupuesto inadecuado, la cobertura geográfica limitada y la ausencia de traducción e interpretación en lenguas indígenas en los servicios de justicia. 

El Comité recomendó a las autoridades que agilicen sus reformas judiciales para garantizar la autonomía y la imparcialidad, asegurar una cobertura integral, incluidas las zonas remotas, y proporcionar adaptaciones culturalmente sensibles en los servicios de justicia para proteger a las víctimas de discriminación racial. También pidió que se asignen recursos suficientes al Servicio Plurinacional de Defensa Pública para potenciar el sistema judicial.

Además, reiteró su preocupación por el hecho de que el principio de no discriminación no se haya aplicado adecuadamente y de que no se hayan adoptado suficientes medidas para hacer frente al racismo estructural, los estereotipos y los prejuicios, lo que impide el establecimiento de un sistema de justicia pluralista.

Los Jóvenes Delegados Internacionales sobre el Clima posan para una foto de grupo durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP28, en la Expo City de Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

COP28/Anthony Fleyhan

Los jóvenes dicen a la COP28 que sus voces y necesidades deben primar en las negociaciones sobre el clima

Los jóvenes defensores del clima presentes en la COP28 de Dubái afirmaron este viernes que no se quedarán de brazos cruzados mientras el cambio climático amenaza su futuro. Exigieron a los responsables políticos que den prioridad a las necesidades de los casi 2000 millones de niños del mundo: sus voces y sus ideas pueden ayudar a salvar el planeta.

En un momento en el que las negociaciones para frenar el calentamiento global y el futuro de los combustibles fósiles están generando el mayor revuelo a medida que la última conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima se acerca a su fin (la COP28 finalizará el próximo martes), los jóvenes y los niños han acaparado este viernes toda la atención.

En vísperas de la conferencia, la ONU ha publicado una serie de informes que confirman que nuestro planeta se encuentra en un punto de inflexión. El último estudio de la agencia meteorológica de la ONU, la OMM, afirmaba que los gases de efecto invernadero han «acelerado drásticamente el deshielo y la subida del nivel del mar».

En el mundo viven 1800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años, la mayor generación de jóvenes de la historia. Cada vez se hacen oír más y son más conscientes de los riesgos que plantea la crisis climática, y hoy han ocupado el centro del escenario del teatro Al-Waha de la Ciudad Expo de Dubái.