El HUC trata al primer paciente con una nueva tecnología pa…

Se trata de un estimulador espinal que ajusta de forma automática e instantánea la terapia conforme a la señales recibidas de la médula espinal

Los profesionales del centro hospitalario han realizado recientemente el primer implante de este nuevo dispositivo

Los pacientes que sufren dolor crónico pueden beneficiarse ahora de una nueva tecnología que ofrece la Unidad del Dolor del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. El neuroestimulador medular Inceptiv ofrece una función de closed-loop que escucha las señales a lo largo de la médula espinal y ajusta la estimulación en cada momento para mantener la terapia en armonía con los movimientos de la vida diaria. Recientemente se ha realiza el primer implante de este nuevo dispositivo.

La estimulación de la médula espinal interrumpe las señales de dolor entre la médula espinal y el cerebro. Se administra a un neuroestimulador implantado debajo de la piel. Los impulsos eléctricos suaves viajan desde el dispositivo hasta la columna vertebral a través de unos delgados cables aislados llamados electrodos.

La tecnología de closed-loop de este estimulador de la médula espinal es una de las ventajas de este nuevo dispositivo ya que detecta cómo responde el cuerpo a la estimulación eléctrica midiendo la activación de las neuronas dentro de la médula espinal, 50 veces por segundo. De esta manera, Incectiv detecta estas señales y ajusta automáticamente la estimulación para garantizar que los pacientes reciban las dosis de terapia que necesitan en función de su movimiento y actividad.

Este dispositivo es el único de este tipo compatible con resonancia magnética. La mayoría de los pacientes con neuroestimulador medular necesitarán una resonancia en los cinco años siguientes a la implantación de este dispositivo. La batería puede recargarse por completo en aproximadamente una hora.

Dolor crónico

En una encuesta realizada en 2006 en Europa, el 19% de los encuestados declararon padecer dolor crónico durante al menos seis meses. El dolor crónico puede provocar discapacidad física y psicológica y se asocia a comorbilidades graves y trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión