El Hospital Juan Carlos I pone en marcha una sala de confort…

El centro hospitalario, dependiente del Hospital Dr. Negrín, ha puesto en marcha este espacio diseñado para que el paciente se encuentre con sus emociones, reconociendo la asociación a las sensaciones físicas y aprenda a observar cómo se manifiestan en su cuerpo

El servicio de Terapia Ocupacional en Rehabilitación Psiquiátrica del Hospital Juan Carlos I, centro dependiente del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, ha inaugurado recientemente una sala de confort sensorial; pionera en Canarias. Este tipo de salas ayudan a los pacientes a prevenir una crisis dotándolos de herramientas que llevan a la calma y el bienestar.

Los usuarios con trastorno mental grave de la Unidad Clínica y de Rehabilitación del centro han contribuido activamente al objetivo de conformar este espacio común. Durante semanas, han participado en actividades grupales aportando ideas sobre lo que les ayuda a superar su bloqueo. A partir de sus propuestas se ha conformado la sala basándose en las actividades que, según su criterio, les aportan sosiego.

Rafael García Montesdeoca, supervisor de área funcional de rehabilitación, ha liderado un proyecto en el que se ha volcado todo el personal, desde el terapeuta ocupacional, hasta los monitores, enfermeros, TCAE, celadores y personal de mantenimiento. Es un espacio diseñado para que el paciente se encuentre con sus emociones, reconociendo la asociación a las sensaciones físicas y aprenda a observar cómo se manifiestan en su cuerpo.

Por otra parte, ha elaborado una lista de herramientas para superar los bloqueos de los pacientes con todo tipo de elementos calmantes que componen la sala sensorial; proyector, pantalla con imágenes relajantes y sonidos de la naturaleza, luces especiales y tenues que inducen a la serenidad, jardín zen, zonas de masajes, cojín ponderado (con peso), aroma de lavanda (aromaterapia), etc. El ambiente está decorado con detalles para sentir quietud mediante actividades que invitan a la meditación y la contemplación. Se ha organizado para dotar cada rincón, creando un ambiente lleno de paz, tranquilidad y sobre todo, de herramientas para autorregularse que puedan usar en otros contextos.

Durante el año marcado por la pandemia, los profesionales del centro hospitalario vieron la necesidad de dotar la planta de rehabilitación de un espacio en el que cada persona pueda encontrar la manera de aprender a serenarse. Los profesionales que acompañan a estos pacientes destacan que, además de valorar el resultado final, hay que tener en cuenta que este espacio supone una ayuda fundamental en su recuperación. El Hospital Juan Carlos I dispone de entornos amables, protegidos y seguros para guiar hacia un estado de calma y conseguir una intervención terapéutica posterior agradable y fluida.