El Gobierno agiliza los informes para aprobar el tercer cicl…

El viceconsejero de Cohesión Territorial y la directora general de Aguas se reúnen con el presidente del Cabildo y el Consejo Insular de Aguas para coordinar la estrategia hidráulica de la Isla
La Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias ha anunciado en una reunión con el Consejo Insular de Aguas de Lanzarote que antes de finalizar el año 2023 se aprobará el tercer ciclo del Plan Hidrológico insular y el segundo ciclo del Plan de Gestión por Riesgo de Inundaciones, cuya subrogación al Gobierno autonómico fue aprobada el pasado 18 de septiembre en el Parlamento de Canarias.

“Ambos planes se encuentran prácticamente terminados y a la espera de los informes técnicos que también estamos agilizando, por lo que esperamos tenerlos aprobados en la primera quincena de diciembre para remitirlos inmediatamente a la Comisión de Evaluación Ambiental Estratégica”, explicó Marcos Lorenzo, quien destacó el esfuerzo realizado por la Consejería de Política Territorial “para cumplir con la isla de Lanzarote y desbloquear unos planes que son imprescindibles, no solo para evitar sanciones en Europa, sino para abordar con garantías una solución definitiva al problema del agua en la Isla”.

El viceconsejero de Cohesión Territorial y la directora general de Aguas, Marcos Lorenzo y Mónica Gómez, participaron en un encuentro de trabajo con el Consejo Insular de Aguas, al que también asistió el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, y el consejero insular de Aguas, Domingo Cejas -acompañados por el gerente del Consejo Insular de Aguas, Erik Martín- con quienes abordaron una nueva hoja de ruta con la que el Gobierno de Canarias respaldará las principales actuaciones diseñadas por la Corporación insular para responder a la crítica situación del agua en la isla conejera.

“Uno de los retos estratégicos de este Gobierno en materia de cohesión territorial es impulsar obras que nos permitan cumplir con los objetivos del ciclo integral del agua en las Islas”, indicó Marcos Lorenzo, “como la ejecución de la línea de conducción que se realiza para mejorar el transporte de agua desde el centro de Lanzarote hasta la zona norte mediante la instalación de una nueva tubería”, explicó el viceconsejero de Cohesión Territorial y Aguas.

El proyecto, con un coste total de 7,4 millones de euros, incluye la ejecución de un nuevo depósito en Arrieta y una nueva estación de bombeo que permita llevar el agua a zonas del norte como Haría, Máguez, Órzola o Guinate. Se espera que la obra esté finalizada en junio de 2024 y servirá para combatir la situación de crisis de abastecimiento, sobre todo vivida en los meses de verano.

Mónica Gómez destacó que “tras cuatro años de parálisis en la gestión hidráulica, debemos proyectar todas las islas en un único bloque para negociar de manera conjunta los fondos con Europa y el Estado”. En esta línea la directora general aprovechó para informar al Cabildo de Lanzarote y su Consejo Insular de Aguas que desde el Ministerio de Transición Ecológica hay prevista una partida de cinco millones de euros para ampliar la EDAR de Playa Blanca.

Cabe destacar que la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas contempla en sus presupuestos para el 2024 una disposición adicional para afrontar la situación de emergencia hídrica en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, que se abordará mediante una línea de crédito ampliable propia, sin más límite que los establecidos en la financiación general de la Comunidad Autónoma. De esta forma se garantiza la disponibilidad de recursos para afrontar el grave problema de abastecimiento que soporta la población de ambas islas.

Con cargo a esa línea extraordinaria de financiación podrán acometerse los proyectos de abastecimiento y saneamiento de la isla de La Graciosa, cuya redacción ha tenido que reiniciarse al no tener encaje en el actual ordenamiento territorial y medioambiental.

Al finalizar el encuentro Oswaldo Betancort felicitó a su consejero insular, así como a los responsables del Gobierno canario en materia hidráulica “porque están demostrando gestión, entereza e interés en solucionar un problema que necesita diseñar una hoja de ruta para solventar los problemas de saneamiento y suministro”, concluyó el presidente de la isla oriental.

Desalinizadoras portátiles

Otro de los asuntos tratados ha sido el funcionamiento de las desaladoras portátiles instaladas en la Isla el pasado de septiembre. En aquel mes, el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, suscribió junto al presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, el convenio para la cesión de dos plantas desaladoras portátiles que han permitido paliar en gran medida la crisis de abastecimiento de agua que sufre la isla de Lanzarote.

Las desalinizadoras son capaces de convertir cada día 2.500 metros cúbicos -cada una- de agua de mar, lo que equivale a cinco millones de litros que pueden incorporarse a la red de abastecimiento insular para uso de la población, y reducir así las restricciones que este verano sufrieron tanto la isla de Lanzarote como La Graciosa.

La maquinaria arribó en la isla más oriental desde La Palma, donde fueron instaladas de forma provisional para responder a las carencias de abastecimiento causadas por la erupción del volcán de Cumbre Vieja, y permanecen instaladas y en funcionamiento en el Centro de Desalación Díaz Rijo de Arrecife.

El préstamo de las plantas desaladoras es la respuesta de emergencia que el Gobierno de Canarias ha dado de forma inmediata a la crisis que vive Lanzarote, causada entre otros motivos por los desperfectos que sufre la red de canalización insular –en la que se pierde casi el 60% del suministro-, y por la rotura de un bastidor en una de las potabilizadoras que dotaba de agua potable a un sector importante de la población conejera hasta el pasado mes de julio.