Educación libra 1,2 millones para, con carácter urgente, r…

La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias destinará 1.210.823,69 euros a la realización de 118 actuaciones para la mejora de los centros escolares de las Islas, para lo que la Dirección General de Administración de Centros, Escolarización y Servicios Complementarios ha emitido tres resoluciones para el libramiento de dotaciones extraordinarias destinadas a la realización de contratos por importe inferior a los 15.000 euros.

“Se trata de actuaciones de mantenimiento, conservación, mejora de instalaciones eléctricas, techados, cubiertas y sombras, así como para reparación de ascensores, OCA, servicios o suministros”, explica el consejero del área, Poli Suárez, que subraya que “una de las prioridades de la Consejería es mejorar el estado de las infraestructuras educativas de Canarias”.

Gracias a los técnicos

Para un eficiente ejercicio de su autonomía de gestión, los centros docentes públicos necesitan recursos económicos que den cobertura a sus gastos, y, aunque estos fondos se libran semestralmente, en determinados casos resultan insuficientes, tal y como se desprende de las continuas y numerosas solicitudes que se reciben en la Consejería. De ahí que, junto a los libramientos ordinarios, sean necesarios también estos otros de carácter excepcional.

“Resulta un auténtico éxito haber podido tramitar este gasto de 1,2 millones en apenas unas semanas”, afirma el director general de Infraestructuras e Equipamientos Educativos, Iván González, quien ha agradecido el “trabajo contrarreloj de los técnicos en este arduo procedimiento”.

En ese sentido, las actuaciones solicitadas por los centros relativas a conservación y mantenimiento de las instalaciones deben ser informadas por los técnicos adscritos a la Unidad Técnica de Construcciones, que determinan su adecuación tanto a la finalidad de subsanar las deficiencias detectadas como a los precios de mercado.

Para aprobar el gasto, dichos informes deben concluir que se trata de pequeños trabajos de mantenimiento y conservación del centro imprescindibles para continuar su normal funcionamiento y que no suponen un aumento de capacidad ni incrementan su productividad, rendimiento o vida útil, una tarea nada sencilla ante el volumen de peticiones y el poco tiempo disponible antes de que concluyera el ejercicio.