Educación abre este lunes una decena de nuevas aulas para a…

El consejero de Educación, Poli Suárez, conoció este viernes el aula del CEIP Nieves Toledo en Arrecife, durante su visita institucional a Lanzarote
La Consejería de Educación abre este mes un total de 29 aulas, que supondrán 522 plazas que se suman a las 36 abiertas en diciembre en Tinajo (Lanzarote) y La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria)

La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, que dirige Poli Suárez, abre este lunes una decena de nuevas aulas para alumnado de dos a tres años, que representan más de 150 plazas.

Se ubican seis en Gran Canaria y tres en Lanzarote, que corresponden a los CEIP Timplista José Antonio Ramos (Las Palmas de Gran Canaria), Profesor Rafael Gómez Santos (San Mateo), Montaña Los Vélez (Agüimes), Doctor Juan Espino Sánchez (Ingenio), Las Dunas y Camino de La Madera (ambos en San Bartolomé de Tirajana). El aula del CEIP Ajei en San Bartolomé de Lanzarote, Adolfo Tophan y Nieves Toledo, en Arrecife, cuyas instalaciones conoció este viernes el consejero Poli Suárez junto al alcalde de la localidad Yonathan de León, durante su visita institucional a Lanzarote. El aula del CEIP La Lajita, en el municipio majorero de Pájara, abrirá en los días siguientes.

El número de nuevas plazas abiertas en enero para el primer ciclo de Educación Infantil (2-3 años) ascenderá en Canarias a 558 repartidas en 31 aulas, financiadas con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – Financiado por la Unión Europea – Next Generation EU.

Esta semana abrieron en la isla de los volcanes la del Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Playa Blanca, en Yaiza; en Fuerteventura: las de los CEIP Antoñito El Farero, en La Oliva; Costa Calma, en Pájara, y Puerto Cabras, en Puerto del Rosario. En Gran Canaria cinco nuevas aulas de dos a tres años en los CEIP José Sánchez y Sánchez (Agaete), Manolo Ortega (Arucas), Alcalde Diego Trujillo Rodríguez (Gáldar), Nicolás Aguiar Jiménez (Santa María de Guía) e Hilda Zudán (Telde).

En cuanto a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, las nuevas aulas se ubican en los CEIP Los Cristianos (Arona); Punta Larga (Candelaria); Julián Zafra Moreno (Güímar); Emeterio Gutiérrez Albelo-Agua García y Maximiliano Gil Melián (Tacoronte), Clorinda Salazar (San Cristóbal de La Laguna), Los Verodes (Santa Cruz de Tenerife) y Granadilla de Abona, en la localidad del mismo nombre, así como en los Centros de Educación Obligatoria (CEO) Bethencourt y Molina y Príncipe Felipe, en Santa Cruz de Tenerife y La Victoria, respectivamente.

A todas ellas se suman además las dos aulas que el pasado 11 de diciembre entraron en funcionamiento en los municipios de La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria) y Tinajo (Lanzarote), en los CEIP de La Ladera y Guiguan, respectivamente, con un total de 36 plazas.

Compromiso cumplido

Suárez cumple así el compromiso asumido a su llegada que al menos la mitad de las aulas de dos a tres años previstas para este curso, que debían haber entrado en funcionamiento en septiembre de 2023, lo hagan a principios de 2024.

Tras la toma de posesión, el consejero comprobó que era materialmente imposible que en septiembre entraran en funcionamiento las 1.196 plazas previstas en 65 centros para este curso por el Ejecutivo anterior, ya que sus obras o suministros no habían sido licitados o adjudicados con la suficiente antelación.

Ante esa situación, la Consejería de Educación aprobó destinar cuatro millones de euros para que, hasta la apertura de sus centros de referencia (que se produce ahora), los niños y niñas nacidos en 2021 y matriculados en el primer ciclo de Educación Infantil en centros públicos de la Comunidad Autónoma cuyas obras no hubiesen aún terminado, pudieran ser escolarizados.

Para ello cerró un acuerdo con las escuelas infantiles de las Islas, tanto con las públicas municipales como con las privadas, a las que el alumnado afectado fue derivado de manera temporal y extraordinaria, con la previsión de que fuera ocupando sus plazas progresivamente, a medida que fueran finalizando las obras.

Con esta medida, se encontró una solución para estos niños y niñas de cara al presente curso. “Se trata de una situación temporal y extraordinaria para evitar un serio perjuicio a las familias provocado por el anterior Gobierno de Canarias”, manifestó en su día Suárez, que muestra ahora su satisfacción por el hecho de que este alumnado pueda por fin ocupar sus plazas públicas regionales.