Cómo promueve la ONU un compromiso mundial en la lucha contra la corrupción

Los países de todo el mundo necesitan trabajar juntos para garantizar un «compromiso global para la lucha contra la corrupción», afirma la responsable de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

La directora ejecutiva de la UNODC, Ghada Waly, habló con Noticias ONU en vísperas de lo que describe como una reunión «histórica» que tiene lugar esta semana en Atlanta,Estados Unidos, en la que se debate cómo mejorar la cooperación internacional y cómo prevenir y combatir mejor la corrupción. 

Es un hecho ampliamente aceptado que la corrupción desvía recursos cruciales, obstaculiza servicios esenciales, permite la delincuencia organizada y agrava las desigualdades y las injusticias.

Con motivo de la celebración del Día Internacional contra la Corrupción, le explicamos a continuación por qué es importante luchar contra la corrupción y cómo contribuye la ONU a esos esfuerzos.

Anuncio de una campaña anti-corrupción en Namibia. Foto: Banco Mundial/Philip Schule

Banco Mundial/Philip Schuler

¿Qué es la corrupción y cuál es la magnitud del problema?

Según la UNODC, la corrupción es un «concepto fluido y cambiante, que significa cosas diferentes para personas diferentes«. De un modo u otro, afecta a todo el mundo.

La corrupción abarca un amplio abanico de actividades, como el abuso del poder, la autoridad o los cargos públicos en beneficio propio, a través del soborno, la extorsión, el tráfico de influencias, el nepotismo, el fraude o la malversación.

El volumen anual de sobornos en el mundo se estima en un billón de dólares. La corrupción hace que la economía mundial pierda 2,6 billones de dólares, lo que representa más del 5% del PIB global.

Es un fenómeno que puede erosionar las funciones públicas básicas y la calidad de vida de las personas, privándolas de sus derechos y del acceso a servicios.

También empobrece a los países y ahoga el crecimiento económico de regiones enteras, además de permitir que crezcan la delincuencia organizada, el terrorismo y otras actividades ilegales.

Un cartel en el hospital de la capital de Liberia, Monrovia, urge a los pacientes que no traten de sobornar a los médicos u otros miembros del personal por ningún servicio.

UNICEF/Pirozzi

¿Cómo afecta a las personas?

La corrupción afecta de manera desproporcionada a los pobres, según se ha demostrado en el mundo entero.

En muchos países, los solicitantes de permisos de conducir, permisos de construcción y otros documentos rutinarios han aprendido a esperar un «recargo» por parte de los funcionarios.

A un nivel superior, se pagan sumas más elevadas en sobornos por contratos públicos y derechos de comercialización, o para eludir inspecciones y trámites burocráticos.

La corrupción afecta especialmente a las mujeres y los niños porque desvía recursos de muchos proyectos destinados a acabar con la pobreza.

La corrupción hace que se pierdan enormes sumas de dinero que podrían utilizarse para mejorar el nivel de vida y aumentar el acceso a la vivienda, la salud, la educación y el agua potable.

Se teme que con el aumento de la corrupción  resulte cada vez más difícil para los países progresar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las 17 metas acordadas por naciones de todo el mundo para acabar con la pobreza, mejorar la vida y el futuro de todos en todas partes, al tiempo que se protege el planeta.

¿Qué relación hay entre la corrupción y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente el medio ambiente?

La protección de las personas y del planeta es el eje central de los ODS y es uno de los temas que se tratan en Atlanta.

La corrupción frena el progreso en ambos aspectos, ya que propicia la degradación del medio ambiente con la minería ilegal, la destrucción y explotación de la vida silvestre, los bosques y las especies marinas, todas ellas actividades que generalmente benefician a los grupos criminales organizados.

La corrupción también socava la seguridad y priva a los gobiernos de importantes fuentes de ingresos, además de despojar a las comunidades locales de su riqueza.

Ghaly afirmó que la lucha contra la corrupción es una «piedra angular fundamental de los esfuerzos para alcanzar los ODS«.

¿Qué papel desempeña el sector privado en la reducción de la corrupción?

A la reunión asisten representantes del sector privado quienes, según Ghada Ghaly, desempeñan un papel clave en la reducción de la corrupción: «La integridad empresarial es una fuerza poderosa para preservar y restaurar la confianza. Impide que la corrupción se infiltre en sectores enteros y permee a la cultura institucional», dijo, y añadió que “detiene el efecto asfixiante de la corrupción sobre la competencia y reduce el riesgo legal, financiero y reputacional para las empresas».

Cuando la corrupción es generalizada, se desalientan las inversiones extranjeras directas y las empresas se muestran reacias a invertir en mercados nacionales donde la competencia no es justa ni transparente.

Esto perjudica a las economías nacionales y repercute en los gobiernos que la gente ha electo para servirla.

¿Qué es la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción?

Los participantes reunidos en Atlanta revisan la aplicación de los compromisos mundiales contra la corrupción consagrados en la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Adoptada en octubre de 2003 y vigente desde diciembre de 2005, es el primer y único instrumento anticorrupción jurídicamente vinculante del mundo.

Con una adhesión casi universal, ratificada por 190 Estados miembros de las Naciones Unidas, la Convención ordena la penalización de una amplia gama de actos de corrupción, tanto a nivel nacional como internacional.

En virtud de la Convención, los Estados están:

  • Legalmente obligados a prevenir y penalizar la corrupción
  • Promover la cooperación internacional
  • Recuperar y devolver activos robado
  • Mejorar la asistencia técnica y el intercambio de información tanto en el sector público como en el privado.

Ghaly, declaró que la Convención «simboliza nuestra visión colectiva de un mundo en el que la integridad, la transparencia y la rendición de cuentas triunfen sobre la injusticia, la codicia y la desigualdad».

¿Ha habido éxito en la restitución de los ingresos procedentes de la corrupción?

Se calcula que en los últimos trece años se han devuelto a países de todo el mundo 4300 millones de dólares procedentes de la corrupción.

Estados Unidos es el país que ha registrado el mayor volumen de ingresos por corrupción confiscados, incautados y repatriados. Suiza, Singapur y Liechtenstein también se encuentran entre los Estados que han devuelto grandes activos a sus países de origen.

Nigeria y Malasia declararon haber recibido las mayores cantidades de activos relacionados con la corrupción procedentes de jurisdicciones extranjeras. Entre 2018 y 2023, Malasia recuperó más de 1200 millones de dólares en activos relacionados con un fraude masivo que involucraba a un fondo soberano. Nigeria informó haber recibido 1200 millones de dólares repatriados.

Sin embargo, muchos Estados siguen teniendo dificultades para recuperar activos en virtud de la Convención y los delegados reunidos en Atlanta, intentan ponerse de acuerdo sobre cómo eliminar tales obstáculos.

Unidos contra la corrupción

¿Qué está ocurriendo en Atlanta?

Más de 2000 participantes de gobiernos, organizaciones intergubernamentales, el mundo académico, la sociedad civil y el sector privado participan en la décima sesión de la Conferencia bienal de los Estados Parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

La reunión se considera un hito importante en la revisión de la implementación de los compromisos mundiales contra la corrupción, ya que coincide con el 20º aniversario de la Convención. También es la primera reunión de este tipo que se celebra en Estados Unidos.

La conferencia brinda a los Estados miembros la oportunidad de mejorar la colaboración en la lucha contra la corrupción, así como para reforzar las asociaciones internacionales.