Científicos de la UGR participan en una expedición oceánica internacional de dos meses para recuperar sedimentos marinos

Hoy en día, el intercambio de agua de mar entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico se realiza exclusivamente a través del Estrecho de Gibraltar. Sin embargo, hace unos 8 millones de años (Ma), había otras dos conexiones oceánicas (gateways): una en el norte de Marruecos y la otra a través del sur de España. Posteriormente, ambas conexiones se cerraron y fueron elevadas tectónicamente y preservadas en tierra. Este proceso contribuyó a un episodio importante de enfriamiento a escala global y elevó la salinidad en el Mediterráneo, lo que provocó la precipitación de más de 1 kilómetro de sal en el fondo del Mar Mediterráneo durante la denominada crisis de salinidad del Messiniense, hace entre 5,96 a 5,3 millones de años, uno de los eventos paleoceanográficos más dramáticos de la historia reciente de nuestro Planeta, cuando el Mediterráneo acumulo el 6 por ciento de la sal oceánica mundial, que supone entre 7 y 8 veces el agua salina que recibe el Mediterráneo en la actualidad.

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