BME lanza un Libro Blanco con 56 medidas para impulsar la competitividad de los mercados de capitales españoles

  • El Libro Blanco presentado hoy analiza la situación  de los mercados de capitales en España y sugiere medidas legales, fiscales y regulatorias para ganar impulso
  • El trabajo, uno de los más ambiciosos para tomar el pulso a la competitividad de los mercados financieros, ha recabado las opiniones de cotizadas,  instituciones e inversores
  • Javier Hernani remarca que los mercados financieros son una pieza clave para que España gane en eficiencia y competitividad

BME ha presentado hoy en la Bolsa de Madrid el Libro Blanco sobre el impulso de la competitividad  de los mercados de capitales españoles. David Jiménez-Blanco, vicepresidente de BME; Javier Hernani, consejero delegado de BME; Jorge Yzaguirre, de BME, y María Guinot, socia de Deloitte Legal, han explicado lo más destacado del informe, en un acto que ha clausurado Rodrigo Buenaventura, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y que ha contado entre sus invitados con altos representantes de las empresas cotizadas, así como de las firmas e instituciones más relevantes del sector financiero español e internacional.

BME decidió elaborar este Libro Blanco para analizar el estado actual de los mercados financieros españoles como pilar de la economía y las posibles medidas que podrían impulsar su competitividad.

Se trata de un análisis de un proyecto a largo plazo desde la convicción de que los mercados financieros contribuyen a la financiación y solidez del tejido empresarial, al tiempo que permiten financiar la transición hacia una economía sostenible. El Libro Blanco concluye que el mercado de capitales español precisa de un esfuerzo conjunto para mejorar su competitividad. Se ha detectado un déficit de tamaño y también que el régimen regulatorio y fiscal español vigente sitúa a su mercado de capitales en desventaja frente al de otros países en un entorno de competencia global.

El trabajo, elaborado con el apoyo de  Deloitte, ha contado con las opiniones de una treintena de entidades, entre las que se encuentran las principales autoridades financieras y un buen número de participantes y actores del mercados de capitales español: Abante Asesores, AEAT, AEB, AIREF, Alantra, Banco de España, Bank of America, Citigroup, Clifford Chance, CNMV, Cuatrecasas, la Dirección General del Tesoro, Emisores Españoles, FEDEA, FinReg360, Garrigues, Goldman Sachs, IEA-FEF, Inverco, KPMG, Linklaters, Morgan Stanley, Panza Capital, Pérez-Llorca, Pontegadea, Renta 4, Spain Investor Day y Uría Menéndez.

BME propone en su Libro Blanco  medidas y acciones concretas cuya aplicación permitiría posicionar a los mercados de capitales españoles en el nivel de competitividad, presencia y atractivo que le corresponde a escala europea e internacional según el verdadero peso económico de España. 

Las 56 medidas propuestas se dividen en cuatro grandes bloques:

  • Fomentar la incorporación de las empresas a los mercados de valores españoles, con medidas como:
    • Simplificar y agilizar el proceso de admisión a cotización.
    • Mantener la aplicación de incentivos fiscales de la ley de startups cuando las empresas empiecen a negociar en sistemas multilaterales de negociación como BME Growth.
    • Eliminar la obligación de pasar del sistema multilateral de negociación al mercado principal al alcanzar un umbral de capitalización.
    • Agilizar los procesos de autorización de productos en los mercados y las cámaras de compensación de derivados.
    • Implementar en la normativa del Impuesto sobre Sociedades español las medidas que recoge la propuesta de Directiva DEBRA.
  • Potenciar la canalización de la inversión hacia las empresas, con medidas como:
    • Desarrollar fórmulas para incentivar la participación de inversores minoristas en mercados de valores españoles.
    • Flexibilizar y fomentar la inversión en pymes españolas cotizadas a través de vehículos de inversión colectiva.
    • Modificar el régimen de comercialización de las instituciones de inversión colectiva de inversión libre para fomentar su uso como producto de inversión alternativa para el ahorro privado.
    • Incentivar la salida a Bolsa como vía de desinversión para las participadas de entidades de capital riesgo y venture capital.
    • Aplicar la exención a no residentes sobre los dividendos percibidos por fondos UCITS a los FIAs comunitarios, y los valores negociados en SMN
  • Atraer la circulación de ahorro e inversión en mercados nacionales evitando su deslocalización, con medidas como:
    • Eliminar el Impuesto a las Transacciones Financieras en España.
    • Desarrollar una estrategia de comunicación para conseguir un aumento real en los volúmenes de emisión de renta fija de las grandes empresas españolas.
    • Ampliar la exención de tributación en el Impuesto sobre la Renta de No Residentes a ganancias de capital obtenidas en valores cotizados en mercados para pymes en crecimiento (BME Growth).
    • Mejorar y ampliar el acceso de los inversores minoristas al mercado primario (de emisión) y secundario (de negociación) de Deuda Pública
    • Modificar la regulación relativa a los ETF.
  • Favorecer el desarrollo efectivo de nuevos ecosistemas regulados de inversión y financiación, con medidas como:
    • Agilizar la creación de estructuras para aprovechar el régimen simplificado de MiCA.
    • Establecer un régimen fiscal incentivador para actividades de activos digitales.
    • Diseñar un Plan nacional de Educación Financiera orientado a mejorar la diversificación de la estructura de ahorro e inversión de las familias españolas y converger con Europa. Adaptar la regulación y fiscalidad para la creación de un producto de inversión individual en forma de cuenta o fondo “paraguas” que permita traspasos entre activos elegibles.
    • Promover la creación de una Mesa nacional de seguimiento y mejora continua de la competitividad de los mercados de capitales españoles.

Javier Hernani, consejero delegado de BME, ha explicado que “en la última década, los mercados han canalizado financiación a las empresas en forma de capital por valor de 217.000 millones de euros, lo que da una clara referencia de su trascendencia. Si sumamos la contribución de la renta fija, en la que se incluye la Deuda Pública, la cifra asciende a 1,5 billones de euros canalizados en los mercados que gestiona BME”. Por eso, ha recalcado que “favorecer la actividad y el tamaño de los mercados de capitales españoles es una cuestión de Estado que requiere poner en marcha diferentes acciones estratégicas. España tiene un enorme potencial y todas las partes implicadas debemos remar en la misma dirección. Necesitamos ser más eficientes y ganar en competitividad como país, y los mercados financieros son una pieza clave para lograrlo”.

Documentos relacionados:
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