La consejera de Justicia y DDHH ve favorable que el Consejo de Participación de las Víctimas quiera introducir un régimen sancionador en la Ley de Reconocimiento y Reparación
- San José asegura que “no es admisible éticamente” que la imagen de los victimarios y los símbolos que les representan ocupen el espacio público
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ve favorable que las asociaciones de víctimas del terrorismo vayan a proponer a los grupos con representación en el Parlamento vasco una reforma legal acotada de la Ley 4/2008 de Reconocimiento y Reparación a las Víctimas del Terrorismo que introduzca un régimen sancionador para los casos de exaltación a victimarios en el espacio público. A su juicio, no es admisible éticamente” que la imagen de los victimarios y los símbolos que les representan ocupen las calles de Euskadi.
San José ha hecho esta reflexión con motivo de la reunión que el Consejo Vasco de Participación de las Víctimas ha celebrado hoy en la sede del Gobierno vasco en Lakua, la primera desde que dirige el Departamento de Justicia y Derechos Humanos. La consejera, que no forma parte de este consejo, ha saludado a sus integrantes y les ha trasladado su compromiso con las víctimas. En este sentido, ha recordado su “firme voluntad de escucha y apoyo” en sus procesos de reparación, y ha reiterado que tienen a su disposición tanto el área de Justicia como de Derechos Humanos para cualquier atención que puedan necesitar.
En lo que respecta a la intención de las asociaciones de llevar al Parlamento una propuesta para reformar la Ley de Reconocimiento y Reparación de las Víctimas del Terrorismo con el objetivo de introducir un régimen que sancione las exhibiciones de símbolos terroristas o de los propios victimarios que se produce en recintos festivos en las fiestas patronales de numerosas localidades de Euskadi, San José ha insistido en la necesidad de contar con un régimen sancionador a imagen y semejanza del aprobado por el propio Parlamento vasco en la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi.
Tal y como viene insistiendo desde que tomó posesión de su cargo el pasado mes de junio, la consejera de Justicia y Derechos Humanos cree necesario dar más pasos en la diginificación de las víctimas. A su juicio, “no es admisible éticamente que la imagen de los victimarios y los símbolos que les representan ocupen el espacio público. No se trata solo de una actitud pasiva, la de no ensalzar los crímenes cometidos y sus autores”.
En su opinión, una sociedad democrática plena “debe ser proactiva para rechazar expresamente y poner los medios a su alcance para impedir la exhibición acrítica de los victimarios”, al tiempo que ha recordado que el programa de Gobierno recoge un compromiso expreso de rechazo de cualquier actuación que vulnere la sensibilidad de las víctimas y el dolor de sus familias, adoptando las medidas que eviten su ofensa, humillación y revictimización.
Vitoria-Gasteiz, 26 de febrero de 2025